lunes, 24 de junio de 2013

Una visita a la dietista: La dieta paleolítica es buena pa tu body.


He hecho una maldad. No me pude resistir. Pero mejor voy a contarlo desde el principio.

Hace unos días, después de volver a Londres, vi un anuncio al lado del centro de salud. Te invitaba a que te cuidases, que comieses bien y esas cosas. Era una especie de promoción de una dieta sana y el objetivo era que visitases a un dietista. Dicho y hecho, me apunté y fui. Un poco por curiosidad, un poco por escepticismo y un poco para ver qué cara ponía cuando le hablase de mi vida.

Llegué a la recepción, di mis datos y me confirmaron que en unos minutos me atenderían. Así fue. Una chica de unos 30 años me dijo que ella era la dietista que me atendería y que habría una estudiante con nosotros. Me preguntó si esto me importaba o no y, evidentemente, respondí que no.

Entramos en la consulta, pequeña y calurosa (me advirtió antes de entrar), y me invitó a sentarme. Me pesó, comprobó mi IMC y me hizo varias preguntas sobre mis rutinas (sueño, deporte, bienestar, vicios...) y mi dieta en general. Luego me mostró una foto como la que encabeza esta entrada y pensé "ya la jodimos". Si te fijas, la mitad derecha del plato es la parte no-paleolítica del asunto. Pero no fue así. Mejor pongo una versión resumida y dramatizada de la conversación. Las intervenciones de la dietista las pondré en cursiva, para facilitar la lectura:
-Mira, nena, a ver, tu IMC es correcto y tu porcentaje de grasa también lo es, pero por lo que me dices, no comes hidratos de carbono, y así no vas a tener energía. Pero ¿has venido en bici, no? ¿Desde donde?
-Pues sí, he venido en bici desde tal sitio (unos 20 minutos) pero siento que tengo energía. Y cuando entreno en el gimnasio tampoco me falta. Y cuando trabajaba de camarero y estaba horas sin comer tampoco me faltaba energía. No es que no coma hidratos de carbono, sino que no como aquellos que no contengan otros nutrientes. Me siento bien, ¿no me ves fabulosa?
-Pues sí, chica, la verdad es que estás llena de energía y estupenda, no como yo, que aunque soy dietista me sobran 10kg por lo menos y por encima no puedo con la vida. Imagínate cuando llegue a los 50; vendré a trabajar en silla de ruedas teledirigida. De todas formas te voy a explicar lo de la osteoporosis, que es un dramón, y como no tomas leche te va a pasar como en la película esa que se te van a romper los huesos toditos.
-Sí, se que necesito calcio, pero intento obtenerlo de verduras ricas en él, como el brécol, así como de sardinas y pescado que se pueda comer con la espina, o con caldo de hueso.
-Uhm, tienes razón. Hija, ¡qué lista eres! Es que esas cosas tienen mucho calcio. Además como haces pesas, eso ayuda a que los huesos estén fuertes también. La verdad es que lo tienes cubierto. Si no, siempre puedes tomar leche de soja.
-(Cara de WTF).
-¿Y qué tipo de aceites y grasas usas para cocinar?
-Pues suelo comer cosas ricas en grasa, como pescado azul y uso aceite de oliva y a veces frío con mantequilla de vacas de pasto...
-Eso está muy bien. Además el aceite de oliva también tiene muchas grasas insaturadas que son más buenas que el Confessions On A Dancefloor.
-Bueno, guapa, ¡no te pases!, a ver si la vamos a tener por culpa de un CD, ¡no jodas! La mantequilla y otras grasas las consumo porque se supone que son buenas también para el tema de precursores hormonales, que no va a ir uno al gimnasio a estar dale que te pego y no tener ná de testosterona en este cuerpo, ¿mentiendes? 
-¡Ay pues a mí no me dijeron nada de eso en la carrera! ¿Y a ti? (Y miró a la estudianta, que dijo que ella tampoco ni flagüers).
-Entonces, desde tu punto de vista, ¿crees que hay algo que debería cambiar? Por ejemplo he eliminado los huevos durante una temporada porque no estoy seguro de que me sienten bien, pero estaré atento para reintroducirlos a ver qué pasa.
-No te preocupes por los huevos, que a quien le sientan mal, lo nota al rato de comerlos. Si fuese tu caso, te darías cuenta. Del resto, sin embargo, he de decir que veo que tu dieta está bien. Si tú te encuentras bien, no hay necesidad de que la cambies. Es más, me parece que es sana y, ¡desde luego es la mejor dieta que he visto durante la última semana!
-Pues nada, chica, que me has alegrado el día, sobre todo porque me encanta comerme un buen par de huevos. Ahora a ver si te animas y haces algo de tu vida, que te estás poniendo como una foca, que como sigas así te pasan para recepción, ¡pero como baliza, no como recepcionista, jodía!
-Anda, falsa, a ver si te atropella un mamut paleocrítico de esos, ahora cuando vuelvas pa tu casa. ¡Vete a tomar por culo ya de aquí! ("See you later", me dijo la tía cabrona).

Ante todo he de decir que no pasa nada por que a alguien le sobren 10kg. Cada cual sabe su historia y quien esté libre de pecado... Lo que no me parece adecuado es que una persona que está ofreciendo asesoramiento dietético tenga sobrepeso. Está claro que su IMC estaba bastante por encima de 25 y, sobre todo en sanidad, opino que se debería predicar con el ejemplo. Lo más sorprendente es que esta persona trabaja para el NHS (el sistema público de salud británico) y todo lo que dijo lo hizo desde esta perspectiva, entendiendo que no es una nutricionista privada que puede adscribirse a la escuela que desee, sino que ha de seguir unas directrices concretas. Por eso me choque que le hayan convencido mis ideas, pero así ha sido.

En cuanto al tema de los giros de la conversación, por supuesto no se desarrolló en esos términos, pero el contenido es básicamente lo que he puesto y la conversación fue amena y cordial (muy british, ella). También me dijo que nunca había oído hablar de la paleo dieta y prefirió que yo se lo explicase (esto fue al principio de la entrevista). A lo mejor ahora le da por investigar y hasta puede que acabe por hacer CrossFit, la tía. Judías con chorizo, ¡no lo comía!


2 comentarios:

  1. Jajaja. Muy bueno. Q arte tienes

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  2. Esta claro que la dejaste impresionada...jeje

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